...tengo que recurrir a mi poca inteligencia,
me está quitando las ganas de andar por mi senda de hierba,
y la cubre con piedras,
no tiene nombre, no existe, pero puedo verla,
es de metales preciosos, se expresa en madera,
¿dónde hostias está mi estrella?...
me está quitando las ganas de andar por mi senda de hierba,
y la cubre con piedras,
no tiene nombre, no existe, pero puedo verla,
es de metales preciosos, se expresa en madera,
¿dónde hostias está mi estrella?...
No tengo ni idea de cómo ha podido ser que haya acabado aquí. ¡A ver si ni siquiera Internet se libra de ser un pañuelo!
ResponderEliminarMe alegro de que no ser el único telecoescritor que haya por esos lares ;)
Y... ahora me da palo identificarme ^^U Eso para el siguiente comentario!
Vaya vaya, los telecos estamos por todas partes y más en este mundillo internetizado... jejeje, curioso tu blog, lo pongo en mi lista que parece que habrán entradas interesantes... y espero tu identificación ;)
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